- ¿Cuánta potencia de sonido necesito para mi evento?
- La regla práctica es la cantidad de gente y si es adentro o afuera. En salón cerrado, hasta 100 personas se resuelve con un sistema compacto de dos cajas y un subwoofer; hasta 300 conviene un sistema de entre 4.000 y 8.000 W RMS con dos subs. Al aire libre hay que subir bastante, porque no hay paredes que devuelvan el sonido. El número final depende del tipo de música: una banda con batería en vivo pide mucho más grave que una charla o música ambiente.
- ¿Qué equipo de sonido necesito para 500 o más personas?
- A partir de unas 400 o 500 personas ya no alcanza con apilar cajas: hace falta un line array. La diferencia es la cobertura, no sólo la potencia. Un line array reparte el sonido parejo desde la primera fila hasta el fondo, mientras que un sistema apilado ensordece adelante para que se escuche atrás. Para eventos de ese tamaño al aire libre también hay que prever monitoreo de escenario y, casi siempre, energía propia.
- ¿Cambia mucho el sonido si el evento es al aire libre?
- Cambia todo. En un salón las paredes devuelven energía y el sistema rinde más de lo que dice la ficha; al aire libre el sonido se va y no vuelve, así que para la misma cantidad de gente hace falta bastante más potencia y más subgrave. Sumale que afuera hay viento (mueve el sonido de lugar), ruido de fondo y casi nunca hay energía suficiente en el lugar. Un evento al aire libre siempre se cotiza distinto que el mismo evento bajo techo.
- ¿Qué es un line array y cuándo hace falta?
- Es un sistema de cajas colgadas una debajo de la otra que trabajan como una sola fuente. Sirve para llegar lejos con nivel parejo y para no tirar sonido donde no hay público: si al costado hay vecinos, se puede recortar esa zona. Hace falta cuando el público es mucho o está muy lejos del escenario. Para 150 personas en un salón es tirar plata; para 800 al aire libre es la única forma de que atrás se escuche sin reventar a los de adelante.
- ¿Qué sonido necesito para un casamiento?
- Un casamiento son tres eventos distintos con un solo montaje. La ceremonia necesita micrófonos inalámbricos y refuerzo suave, para que se escuchen los votos sin que retumbe. El cóctel necesita música ambiente repartida, no un frente que aturda. La fiesta necesita el sistema principal con subwoofers. Se monta todo junto y se va cambiando la configuración según el momento, que es justamente lo que hace el técnico durante la noche.
- ¿Cuántos micrófonos inalámbricos se pueden usar al mismo tiempo?
- Depende de cuántas frecuencias limpias haya en el lugar, no de cuántos micrófonos tengamos. Cada inalámbrico ocupa una frecuencia y hay que coordinarlas entre sí para que no se interfieran, teniendo en cuenta la TV y los otros sistemas que estén operando en el mismo predio. En un salón común se manejan varios canales sin problema; para actos con muchos oradores conviene avisarlo al pedir el presupuesto para hacer la coordinación antes y no el mismo día.
- ¿Alguien opera el sonido durante el evento o lo dejan andando?
- Va con técnico propio, presente todo el evento. Es la parte que más se nota: el nivel de la ceremonia no es el de la fiesta, un orador con voz baja necesita otra ganancia que el que grita, y si aparece un acople hay que resolverlo en el momento. Un sistema bien elegido pero sin nadie atrás de la consola suena peor que un sistema más chico bien operado.